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Los científicos cultivan un cerebro pequeño in vitro - investigación

Los biólogos y físicos que trabajan en el Instituto de Tecnología Weizmann en Rehovot (ubicado en Israel) desarrollan un modelo de cerebro de laboratorio. Los expertos observan el desarrollo del órgano principal del sistema nervioso central e intentan descubrir cómo se forman las circunvoluciones y los pliegues.

Sobre el estudio

En una institución de educación superior y un instituto multidisciplinario de investigación israelí, los científicos encuentran las causas de los cambios patológicos congénitos en el cerebro, en particular la lisencefalia. Esta es una anomalía del desarrollo del cerebro, sus características principales son el subdesarrollo parcial o completo de los surcos y convoluciones.

Síntomas de lisencefalia:

  • debilidad muscular desde el nacimiento;
  • el niño no puede chupar, tragar comida, saliva;
  • hay convulsiones
  • retraso mental y físico.

Esta patología ocurre en uno de los 30,000 bebés. Las personas con este diagnóstico pueden vivir hasta 30 años, pero el subdesarrollo cerebral permanece para toda la vida. La mitad de los pacientes con lisencefalia están en estado vegetativo durante toda su vida. La muerte puede ocurrir debido a una serie de complicaciones causadas por la disfunción de otros órganos y sistemas. La complicación de la enfermedad puede ser neumonía, una violación del corazón y los vasos sanguíneos.

In vitro, los biólogos cultivan un pequeño cerebro que tiene arrugas, pliegues y parece una nuez madura. El método inventado para cultivar un órgano a partir de células y tejidos de una persona sana permite observar procesos biológicos y físicos, como resultado de lo cual aparecen recesos y circunvoluciones. Este proceso comienza el día 7-8 del desarrollo del cerebro.

Patrones encontrados

El siguiente patrón se reveló en los orgánulos: las células en el centro se reducen y sus núcleos cercanos a la superficie se expanden. En palabras simples, el lado interno crece más lentamente que el externo.

Los científicos decidieron tratar de cultivar orgánulos con un genoma mutado que afecta negativamente el desarrollo del cerebro: solo surgen algunas cavidades y surcos. Durante el estudio, quedó claro que las células normales no mutadas son 2 veces más duras, por lo que se pliegan más fácilmente y forman arrugas y circunvoluciones.

Los físicos y los biólogos confían en que el crecimiento del pequeño cerebro en el laboratorio permitirá comprender cómo surgen otros trastornos asociados con el desarrollo de los órganos. Esperan que su método permita el estudio de la aparición de epilepsia (una enfermedad neurológica crónica común que se manifiesta en convulsiones y desmayos), esquizofrenia (un trastorno mental debido al cual una persona no puede distinguir la realidad de la ficción) y la microcefalia (insuficiencia mental asociada con masa cerebral reducida).

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